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Me gusta que quién me siga en Facebook o desee contratar mis servicios sepa a qué me dedico y a qué no.

Considero que es necesario hacer un ejercicio de claridad y de diferenciación para no confundir a las personas que están buscando ayuda porque lo estén pasando mal o que deseen cambiar sus vidas.

Por ejemplo, no podemos meter en el mismo saco a la psicología, el coaching y la terapia humanista. Cada una conlleva unas exigencias formativas y de proceso personal distintas para capacitar para la atención a personas en la consecución de unos objetivos distintos.

Hubo un tiempo donde me sirvió el Coaching (asistí a consulta 2 años de forma semanal y me formé en PNL) para organizar mi vida laboral y cuando sentí que había tocado con asuntos pendientes (mi herida emocional), retomé mi proceso terapéutico con Terapia Gestalt.

  • La psicoterapia (psicología clínica que requiere titulación universitaria y colegiación) persigue, por decirlo de alguna forma, la correcta estructuración de la personalidad para conseguir que funcione mejor en la vida.
  • El coaching, ayuda a las personas a conseguir avanzar en la consecución de sus objetivos personales.
  • La Terapia Gestalt, a través de un proceso, persigue que la persona pueda conocerse y se responsabilice de sí misma para que pueda vivir cada día con mayor presencia, consciencia y plenitud.

Se podría decir, seguro, muchas más cosas sobre cada enfoque. Lo que puedo decir, por experiencia, es que todos son válidos y maravillosos pues persiguen un objetivo noble: ayudar al ser humano. Por otra parte no son excluyentes.

Aclaro, no obstante, que la idea es poder aportar algo de luz para que quien busque tenga más información y pueda elegir con mayor posibilidad de acierto.

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